Barrio de Mataderos. Ubicado en uno de los bordes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; en sus orígenes, un poco más de cien años atrás, marcaba el límite entre la ciudad y el campo. De allí que surgiera en su corazón el antiguo mercado de hacienda, y toda la industria referente a la carne. Por eso, se lo conocía popularmente, en aquel entonces, como la "Nueva Chicago".
En el encuentro de las avenidas Lisandro de la Torre y De los Corrales, se encuentra el Museo Criollo de los Corrales, ocupando el antiguo edificio de la administración del viejo mercado, cuya torre domina el área de construcciones bajas. Delante del edificio se levanta el monumento al resero, estatua realizada en bronce.
Frente a él, el centenario bar Oviedo, uno de los bares notables de Buenos Aires, que hasta hace poco tiempo poseía al frente un palenque para amarrar los caballos; siendo éstos un medio de transporte habitual en el barrio.
En las imágenes puede apreciarse el armado de la estructura de los más de 300 puestos que componen la conocida Feria de Mataderos (Feria de artesanías y tradiciones populares argentinas), que se realiza habitualmente todos los domingos. Allí podrán encontrarse todo tipo de artesanías, objetos de la cultura gauchesca y platos típicos, como locro, empanadas, etc., y también disfrutar de corridas de sortija y otros espectáculos ecuestres gauchescos y folklóricos.
Un rincón de la ciudad detenido en el tiempo. Escenario del encuentro de los croquiseros urbanos del mes de mayo.
Frente a él, el centenario bar Oviedo, uno de los bares notables de Buenos Aires, que hasta hace poco tiempo poseía al frente un palenque para amarrar los caballos; siendo éstos un medio de transporte habitual en el barrio.
En las imágenes puede apreciarse el armado de la estructura de los más de 300 puestos que componen la conocida Feria de Mataderos (Feria de artesanías y tradiciones populares argentinas), que se realiza habitualmente todos los domingos. Allí podrán encontrarse todo tipo de artesanías, objetos de la cultura gauchesca y platos típicos, como locro, empanadas, etc., y también disfrutar de corridas de sortija y otros espectáculos ecuestres gauchescos y folklóricos.
Un rincón de la ciudad detenido en el tiempo. Escenario del encuentro de los croquiseros urbanos del mes de mayo.
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